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Author Archives: Bonnie Lieby

El mundo es de los valientes

Se distingen dos tipos de valentía: La que realiza cambios externos, que requiere acciones concretas en el mundo físico, y la que realiza cambios internos, la cual necesita de nuestra plena conciencia. Y para ambas hay que atravesar el fuego del miedo, solo para darnos cuenta que nos renueva.

Los cambios externos son aquellos que modelan nuestra vida diaria, como cambiar de rutina, de trabajo, de carrera, de entornos sociales, etc. Nos saca por fuera de nuestro círculo de confort llevandonos a terrenos inexplorados donde no hay previsibilidad, pero es sllí donde nuestra existencia cobra intensidad.

Por otro lado, los cambios internos son aquellos en los que tenemos que apelar al lado mas incomodo de la realidad: Lo que vemos en los otros está en nosotros. Si quieres un espejo de virtudes y defectos de tu ser, mirá a quien tienes al lado, porque solo vemos lo que conocemos, lo que tenemos. Esta incomoda verdad difundida ampliamente en el mundo oriental, es la que nos va a dar las herramientas y el material suficiente para transmutar la realidad interna. Y la valentía para atravesarnos es tan grande que suele darse solo en algunos momentos de la vida, si tienes el coraje suficiente.

El miedo es, sin duda, un lugar muy cómodo, pero la valentía le da sentido a la vida. Si la mágia existe, se esconde ahí.

Si el amor es el combustible de los sueños, la valentía es su motor.

La valentía vive en todos nosotros y te está esperando para que la pongas en marcha.

Mirá a los ojos al miedo, respirar hondo y traspasarlo. Puede que lo que estes buscando, esté al otro lado.

 

Jennifer Lieby

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Lágrimas que sanan

Desde el día que nacemos nuestra reacción mas primitiva para expresar lo que sentimos es llorar, y a lo largo del tiempo, a medida que vamos adquiriendo mas recursos, vocabulario y modos de demostrar nuestro pensar y sentir, vamos dejando cada vez mas de lado un recurso tan preciado como son las lágrimas.

Se lo adjudica a los débiles. Y no hay nada mas alejado de la realidad.

La fortaleza del ser está en su integridad y equilibrio.

Todas nuestras acciones, pensamientos, sentimientos y actitudes se entrelazan y entremezclan para formar esa persona que somos, la cual cuando estando bien integrada, crea un entramado armónico consigo misma y con el mundo que la rodea. Para que esto ocurra debemos expresar y alinear todas nuestras fascetas, siendo el llanto un comodín único para develar de un modo simple y consizo tanto nuestras alegrias, tristezas, miedos y esperanzas sin la complejidad de la palabra. Es sencillo y natural.

Asi que les propongo entregarse a si mismos, sumergirse y buzear por el oceano de su corazón venciendo el miedo a lo que puedan encontrar. El lecho de tu océano interno es el entramado del amor.

 

Jennifer Lieby colaboradora del sitio

17/08/2016

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