Felicidad impuesta vs. Felicidad propia

En la batalla diaria de nuestro verdadero YO contra el consumismo, hay que ser muy inteligente para descubrir cual de estos dos sujetos esta operando en nosotros.

felicidad-impuesta

Interes general

¿No empezás a cansarte de las mentiras publicitarias? En las propagandas que te cuentan que si tomas cerveza sos super cool y encima te enganchas a la chica más linda del lugar… Si te maquillas y estas a la moda, todos los hombres de alrededor van a morir por vos y eso te va a llenar de ¿felicidad?

Estos son solo dos burdos ejemplos de lo que los medios nos quieren hacer creer, y como estos, hay muchos más ejemplos para enumerar. Entonces, aquí viene la pregunta esencial que debemos hacernos cuando nos damos cuenta de esta realidad… ¿qué me hace realmente feliz?

Felicidad impuesta

No es tan fácil darse cuenta de esta última ya que esta super bien posicionada, encubierta y avalada por tooooodos nosotros. La felicidad que nos proponen los medios de consumo es justamente eso consumo. Y el consumir solo por el hecho de consumir nos deja al final de cuentas un gusto amargo y vacio. Un error muy común es creer que la felicidad se encuentra en algo externo (una botella de coca cola, por ejemplo), este es un claro ejemplo de un tipo de felicidad efímera, superficial y pasajera. Cuando en realidad la felicidad duradera se encuentra dentro nuestro.

Felicidad propia

Citando a la psicóloga y escritora Valeria Sabater: “La felicidad sencilla es la más gratificante, pero no todos saben o pueden verla.

Hay quienes sólo aspiran a acumular y conseguir cosas… Pero su corazón sigue estando vacío. No importa el esfuerzo que hagan, su felicidad siempre será efímera porque son incapaces de comprender el auténtico secreto de esta vida: Vivir en calma, apreciar las cosas pequeñas y estar bien con uno mismo. Aprender a ser humilde y ser feliz con todo lo que nos rodea.”

La felicidad que nace desde nuestro interior es duradera en el tiempo, se construye en el día a día, viviendo el presente, desde una conciencia plena de nosotros mismos.

En mi experiencia, el Yoga me ayudó a encontrar ese camino, no solo hizo sentir bien a mi cuerpo físico, sino que me ayudo a conocerme mucho mejor y desde ese lugar, observar el mundo de alrededor con paz y comprensión.

Descubrí que sin un trabajo introspectivo, nos volvemos presas fáciles de las imposiciones del  mercado, y que nuestra felicidad puede pender de un hilo, si nos dejamos envolver por mentiras disfrazadas de verdad.

Bonnie Lieby

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