Hara, nuestro centro vital

Este punto se encuentra por debajo del ombligo… coincide con nuestro centro de gravedad corporal y allí se encuentra la la gran reserva de energía vital del organismo.

Interes general

Hara, sabiduría oriental

¿Cuál es el centro vital de una persona? Si nos hicieran esta pregunta, muchos responderíamos colocándonos la mano en el corazón o quizá en la cabeza… sólo las personas con formación en disciplinas orientales señalarán su vientre. Allí se encuentra el centro “Hara” que, según la medicina tradicional china, es el lugar donde se acumulan nuestras reservas de energía vital. Por tanto participa de manera muy importante en el mantenimiento de la salud y el bienestar.

“Tantién”, también llamado de esta forma el centro Hara se ubica de 2 a 4 dedos debajo del ombligo y a unos 3 cm de profundidad (aunque existen diferentes opiniones sobre su ubicación exacta en el cuerpo).

Según la medicina tradicional china, el punto Hara, es donde se almacena el “chi” o energía vital y desde allí fluye a todo el cuerpo a través de los meridianos. Por eso los practicantes  de taichi, chikung y el resto de las disciplinas psicofísicas orientales se concentran en el hara o tantién para mantener e incrementar el propio potencial energético.

El Hara, es el punto desde donde mana la energía que utilizan los practicantes de las artes marciales, porque es donde se conjugan la fuerza física y la espiritual.

Hara y Manipura chakra

Este punto está muy relacionado con nuestro tercer chakra, manipura, chakra del ombligo en la cultura india. En la filosofía yogui se considera la residencia del prana o energía vital que irradia todo el cuerpo.

Es el lugar donde se cultiva la confianza, la voluntad y la valentía necesaria para vivir. Es también el punto desde donde se genera el movimiento y su control.  (ver artículo de Manipura)

No sólo a la sabiduría oriental le llama la atención este rincón del organismo. También la ciencia occidental le confiere cada vez más relevancia. Actualmente se sabe que el sistema nervioso tiene un “segundo cerebro” en el intestino, que está directamente relacionado con el control de las emociones y del sistema inmunitario. Por eso cuando el miedo, la rabia o la preocupación son intensas podemos descomponernos. A mediano y largo plazo, la salud parece depender en gran medida de lo que ocurre a esa altura del cuerpo.

Lo interesante de la perspectiva oriental es que otorga a cada persona la responsabilidad de cuidar su centro energético y ofrece para ello una serie de técnicas.

Según los maestros taoístas y budistas, concentrarse en el Hara ayuda a controlar los pensamientos y las emociones. Quien está conectado con su Hara experimenta seguridad física y mental. Es capaz de desarrollar su potencial y siente que controla las riendas de la vida.

Hara: Nuestro centro de gravedad

Los escépticos pueden pensar que la existencia del Hara no está demostrada y es cierto que no se corresponde con ninguna estructura física ni se puede detectar con tecnología alguna. Sin embargo, en posición de pie normal coincide con el centro de gravedad corporal, un punto concreto que puede determinarse mediante cálculos matemáticos.

El centro de gravedad es el punto donde se concentra la máxima fuerza de atracción hacia la Tierra. En consencuencia, es fácil entender por qué se le da tanta importancia en las artes marciales: la conciencia del centro de gravedad permite adaptar la postura para mantenerlo sobre la base de apoyo y no ser tumbado. Favorece la aplicación de la máxima intensidad a cada movimiento, sin perder el equilibrio y realizando el mínimo esfuerzo. Como dicen los maestros, “todo movimiento armónico y eficaz tiene su origen en el tantién o hara“. En cambio, los gestos y posturas que se adoptan sin tener en cuenta el centro de gravedad son vulnerables.

De todas maneras este centro de gravedad no solo es importante para las artes marciales… Teniéndolo presente nos ayuda a mantener posturas corporales óptimas que favorezcan la armonía entre las partes superior e inferior del organismo. Para ello es necesaria una alineación vertebral correcta. La postura alineada, centrada, permite moverse sin tensiones innecesarias y favorece las funciones fisiológicas; también es preciso para la buena conexión entre el cuerpo estructural y físico, y el cuerpo sutil o energético.

Si te interesa puedes leer técnicas para cultivar y movilizar esta energía, podes leer el siguiente artículo: Energía Hara, 8 técnicas para movilizar este centro

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