Técnicas de relajación para cuando tenés que sacarte una muela

El Yoga es una herramienta muy conocida para ayudar a disminuir el estrés. Aquí te enseñaremos algunos tips para que ese momento de extrema tensión sea pan comido.

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Salud

Todo el mundo siente temor con el solo hecho de saber que tendrá que pasar una instancia quirúrgica, pero solo algunas personas logran un estado de relajación, una vez que están sentados en el consultorio del dentista, tu puedes ser uno de esos afortunados!

Te daremos algunos consejos que todo practicante de Yoga conoce para aliviar el estrés del momento.

Relajación, algunas técnicas

Respira….. tan simple como eso, concéntrate en cada inhalación y en cada exhalación, como se expande tu cuerpo al ingresar el aire y como de retrae cuando sacas el aire, enfoca tu mente en ese ejercicio. Enfócate tambien en que tus respiraciones sean calmas y lo mas largas posibles, así disminuirás los latidos cardíacos.

Controla tu mente, no pienses todo el tiempo en lo que esta sucediendo, tienes que saber que tu boca estará anestesiada, no sentirás nada, mantén tu mente concentrada en tu ritmo respiratorio.

Si tienes los ojos abiertos concentrate en un punto a donde tu vista se dirige, una esquina del consultorio,  una ventana, lo que sea que tengas delante de tu vista, y mantén tu atención ahí. Que ese punto que escojas no sea tu dentista, busca otro objeto del lugar.

Si eliges cerrar lo ojos continua concentrándote en tu respiración o también puedes alejar tu mente de ese momento, piensa en algo que te guste, mantén tu mente ocupada en otra cosa.

Relaja tu cuerpo, si eres practicante de Yoga te será fácil, notarás que a pesar de realizar todas estas técnicas, llevas tensión alguna parte del cuerpo, aprietas las manos, llevas tensión a tus hombros y cuello, endureces las piernas, pies o brazos.

Solo siente tu cuerpo, recórrelo y fíjate a donde estas situando la tensión, y suéltala desde tu mente. Encontrá esos puntos, solo tú puedes hacerlo correctamente, y relaja esa parte del cuerpo.

Hazle caso a tu dentista, todas las indicaciones que el profesional te dé, cúmplelas al pie de la letra: abre más la boca, gira tu cabeza, etc. El sabe más que tú del tema, confía en su buen juicio para esa tarea que está realizando.

Piensa que todo es pasajero, ese momento que estas pasando en el consultorio, es solo un pequeñísimo instante de tu vida. No le des mayor importancia, rápidamente pasará, y cuando la cirugía termine, podrás comer todo el helado que quieras y recuerda, que si hay dolor, te darán analgésicos potentes con los que disminuirá muchísimo las molestias.

Se positivo, todo estará bien y esa muela que te dolía, ya no será una molestia nunca más.

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